El otoño es una época delicada para el cabello, que acumula los daños que se han ocasionado durante el verano y otros factores típicamente estacionales, como la caída capilar. Nuestros clientes vienen a los salones en busca de soluciones eficaces y, nosotros, como expertos que somos… ¡las tenemos!

Si hay un momento del año en el que los consejos de los profesionales del cabello son más requeridos que nunca es en otoño. Después de tanta exposición al sol y otros factores externos como el agua salada o el cloro, el cabello se muestra más seco, opaco y quebradizo. A esto se suma una cuestión que afecta y preocupa a muchas personas: la caída capilar. Es algo habitual que suceda en esta época del año, pero el problema viene cuando la estacionalidad se mezcla con otros factores, como el estrés, y esta pérdida es mayor de lo que se consideraría normal.

Por ello, es importante hacer un buen diagnóstico de las necesidades de nuestros clientes y aportarles soluciones que les ayuden a recuperar la vitalidad de sus melenas. Un cliente agradecido es un cliente feliz ¡y fiel! ​

Cortar o no cortar, el eterno dilema

Cortar el cabello en otoño parece ya una norma no escrita del cuidado capilar. Sin embargo, hay muchas clientas, sobre todo las más jóvenes, que no quieren desprenderse de sus melenas por nada del mundo y huyen de los salones de peluquería. Ellas necesitan un asesoramiento que tenga en cuenta sus gustos y necesidades, transmitiéndoles que existen otras formas de mantener su cabello sano y bonito.

Devolver al cabello su hidratación

La falta de hidratación es uno de los principales problemas con los que se encuentran los peluqueros en otoño. Es fácil de detectar porque, cuando le falta agua, la melena pierde su brillo, suavidad y flexibilidad. Otra consecuencia es que, cuando hay trabajos de coloración de por medio, el color se desvanece. El resultado de todo ello es un cabello sin vida, que necesita ser revitalizado.

Prevenir y frenar la caída capilar

Cada día se nos caen alrededor de 100 cabellos, cifra que puede llegar a los 200 en otoño. A la renovación normal y necesaria de nuestro cabello se pueden sumar otros factores, como el estrés causado por la vuelta al trabajo, el déficit de hierro o la pérdida de peso. Lo más importante para que esta caída no se convierta en un problema mayor es actuar cuanto antes.